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Astrología



     
  Hipótesis sobre X de Ornella Tatti
Primera Parte

 
  Este resumen nace de una charla de hace algunos años. Las reflexiones que siguen podrían ocupar volúmenes y volúmenes. Pero se trata sólo de un resumen y por lo tanto sólo será posible acercarse al tema, emplazando su profundización y su desarrollo a otras circunstancias.
En aquella tarde ya lejana estábamos examinando los aspectos celestes que acompañaron el estallido de la Primera Guerra Mundial y lo que íbamos encontrando nos parecía demasiado poco realmente como para explicar un evento y una catástrofe de aquellas dimensiones.
Si consideramos sólo la posición de los planetas lentos que son, en definitiva, los planetas capaces de determinar eventos duraderos a esta escala; en los años comprendidos entre el 28 junio de 1914 (atentado de Sarajevo) y 28 de junio de1919 (tratado de paz de Versalles) encontramos:
-un trígono entre Plutón y Urano, por otra parte demasiado largo, y sólo desde mediados de febrero de 1919 cuando la guerra estaba ya terminada y las tentativas para sancionar la paz estaban en marcha. No nos parece relevante para explicar la guerra, en todo caso lo sería para explicar el armisticio.
-una conjunción entre Plutón y Saturno en momento del atentado y hasta finales agosto de 1915. Para la mayor parte de estos 14 meses la conjunción es muy holgada, pero podemos decir que la conjunción Plutón/Saturno en Cáncer ha señalado el inicio de la Primera Guerra Mundial. De todos modos, esta conjunción se forma alrededor de dos o tres veces cada siglo, por lo tanto no puede ser la única responsable de un cataclismo de esta envergadura.
- una oposición entre Neptuno y Urano desde Agosto a Diciembre de 1914 y desde septiembre a diciembre de 1915. Pero es una oposición tan holgada (diez grados de orbe) que la citamos sólo por escrúpulo y nos parece difícil pensar que pueda haber sido determinante e incisiva.

-Una conjunción entre Neptuno y Saturno desde agosto de 1916 a agosto de 1918. Es sin duda un aspecto importante; sin embargo, se instaura a "mitad de la guerra" e implica una transformación (Neptuno) en la lógica del poder (Saturno) que gobierna la propia guerra. También aquí, como en caso del trígono entre Plutón y Urano, estamos ante un aspecto que explica más el final de la guerra que su inicio.
-Una oposición entre Urano y Saturno desde 18 septiembre de 1917 al 20 enero de 1918 y después del 31 julio de 1918 hasta el tratado de paz y demás. Estamos de nuevo sobre la fecha de la finalización, la oposición más parece acompañar las dificultades que caracterizaron la mediación entre los diferentes poderes en juego (y los desastres consecuentes de las resoluciones del tratado de Versalles) que otra cosa.

En síntesis, el único aspecto que acompaña el inicio de la guerra es la conjunción entre Plutón y Saturno, todos los demás sólo señalan en parte su desarrollo y sobre todo su final.


Veamos más despacio:
La Primera Guerra Mundial estableció un record absoluto tanto por pérdidas humanas como por destrucción medioambiental. Los muertos se contaron por millones y un continente entero, Europa, fue arrasado. Estos records han sido después superados por la Segunda Guerra Mundial, pero, como cualquier historiador sabe, la Segunda Guerra Mundial es consecuencia directa de la primera.

Pero no sólo esto: la Primera Guerra Mundial ha señalado el final de una época y el inicio de la época (tal vez, aún recién nacida) en la que estamos viviendo.
En los años de la Gran Guerra, y en los inmediatamente sucesivos, mundo entero viene rediseñado:
- caen monarquías e imperios seculares.
- nacen nuevos estados independientes
- se ponen las bases para futuras terribles dictaduras, futuras terribles guerras
- el bastón de mando pasa de Europa a los Estados Unidos de América y, en Asia, a Japón

Y aún más: cambian también los usos, las costumbres las mentalidades y las vidas cotidianas de millones de personas.

Y todo Esto mientras, en cielo, no se producen aspectos "importantes" y duraderos entre planetas lentos. Algo había, sí, pero obviamente demasiado poco.

Pensar en X y en Y es una salida inmediata y hemos partido de X.

Lisa: no me agradaba demasiado hacer hipótesis sobre la posición de las dos incógnitas del Zodiaco, pero alguna indicación ya he dado y sobre X tenemos algunas observaciones hechas durante las clases en que decía que debía encontrarse en Géminis (entre el 91 y el 96), que X debía estar en Géminis, presumiblemente en los grados centrales.

Es un dato desde que se puede comenzar a razonar, pero queda problema de la órbita. Renunciamos enseguida a deducirla con un cálculo matemático (no nos sentíamos en grado de esto) y seguimos a ojo.

La órbita de Plutón (250 años aprox.) es muy elíptica e irregular. La de X, por oposición, debería ser absolutamente redonda y regular. Pero obviamente, mucho más amplia: ¿como no caer en la tentación del sugerente 360, el número más redondo y regular que conocemos?

Probamos por lo tanto a aplicar esta órbita: 360° significa un grado al año; por lo tanto, si en la primera parte de los años 90, X se encontraba en la década central de Géminis; en 1914 debía encontrarse al final de Piscis o a principios de Aries. Si no, al menos en una cuadratura a Plutón, que había apenas iniciado su largo tránsito por Cáncer. De haberse encontrado X a 0° de Aries, la cuadratura habría sido perfecta.

Es una hipótesis que da que pensar. Antes que nada, se trata de una cuadratura entre dos lentísimos que va durar mucho tiempo y va a incidir profundamente en el tejido social, político, económico de la época en que se da. Además, X y Plutón son opuestos naturales y una cuadratura entre dos opuestos exaspera cualquier conflicto ya implícito en el esquema zodiacal. Para entender más, probamos a reflexionar sobre el significado de X y de Plutón.
Como de X no sabemos gran cosa, nos atenemos a la "definición base" del planeta.
X es "El gran principio femenino", mientras Plutón, por contra, es "El gran principio masculino", X es útero que acoge, Plutón es semen que fecunda.
Los dos planetas están por lo tanto estrechamente conectados a la vida. Pero con diferencias substanciales. Mientras X/útero está, digámoslo así, en una posición de plácida espera, receptiva para acoger cualquier óvulo fecundado que llegue hasta ella, Plutón/testículos/esperma está en una posición de agresiva competición. Cada eyaculación produce millones de espermatozoides, en lucha entre sí y todos con un objetivo único. Pero sólo uno, entre tantos, conseguirá ese objetivo. Para que uno gane, todos los demás deben morir.


X afirma la disponibilidad de la vida, pura y simple. Plutón, en cambio, conjuga la vida con la muerte, y lo hace desde el principio de la vida misma. Esto parece, por lo tanto, decir que si bien la concepción de vida de X carece de conflicto, inclina al acogimiento y a la tolerancia, la concepción de vida de Plutón está estrechamente ligada a la violencia y a la destrucción, es una concepción "guerrera" de la vida.

A modo de inciso, notamos que el triunfo de un sólo espermatozoide supone el sacrificio de millones de sus compañeros. Del mismo modo, como siempre en las guerras, para lograr el triunfo de un rey o de un emperador, de una nación, de una idea o de un interés económico, es necesario el sacrificio de millones de individuos.

Yendo más allá, tampoco X es esa maravilla de pureza que podría parecer por lo que acabamos de decir. Útero/X está listo para acoger y nutrir al óvulo fecundado (X en Tauro) y hará todo lo que pueda para que así sea, para que esa vida se desarrolle (X en Sagitario). Pero no tendrá ningún problema en rechazar los óvulos no fecundados, ni en menstruar los residuos del ciclo precedente para regenerarse a la espera de nuevos óvulos que sí hayan pasado la selección. Aquí estamos hablando de Libra, domicilio base de una X que va a lo grande con todo su rigor, su selectivismo y su frialdad.

La función de X parece por lo tanto la de asegurar la vida a lo que ya existe más que la de "producir" vida. También esto tiene una relación con la guerra. Desde siempre las guerras se nos presentan como una "necesidad de supervivencia", una salida en legítima defensa. Esto no siempre es cierto. Pero lo que interesa en este caso es el concepto en sí.


Plutón, habituado desde siempre a imponerse, amenaza el afán de supervivencia de X, encontrando así un aliado en ella, que en cualquier otro caso estaría en contra de la idea misma de conflicto:

- ¿De qué modo el Plutón empapado de la muerte y el renacimiento de Escorpio podría condicionar una X Tauro tan pertinazmente apegada a la necesidad de garantizar condiciones de máxima tranquilidad y seguridad a todo cuanto ya existe? ¿Tal vez insinuando que el status quo tan querido por Tauro se pone en discusión por posibles invasiones de territorio?

- ¿Cómo convence el Plutón guerrero de Aries a la templada X de Libra? ¿Tal vez alzando la bandera de un ideal o hablando de injusticias?

- ¿Y Plutón en Géminis? ¿Qué hace con X en Sagitario? Aquí Plutón es menos beligerante, pero podemos pensar que la combinación entre Plutón/intrigas y Géminis/comercio se adapta muy bien a las miras expansionistas de Sagitario. Miras justificadas por nobles causas (al modo Sagitario), pero que en realidad cubren fines bastante más oportunistas (al modo Géminis).

El caso es que en la guerra se produce de un modo u otro una cooperación entre Plutón "muerte para la vida" y X "vida para la vida". Si bien no en todas (dado que la guerra nació junto al hombre y siempre lo ha acompañado), al menos en las guerras más incisivas y más sangrientas. Podemos hipotetizar que en estos casos, X y Plutón se encontraron en relación y que esta relación castigó duramente a la pacífica X poniéndole todas las medallas a Plutón.

Volvamos a 1914: siguiendo la idea de la órbita de 360º, habíamos emplazado a X en los primero grados de Aries. Además, no podía ser de otra manera. Si en los años ochenta-noventa, X estaba en Géminis, en 1914 no podía estar ni en Libra, ni en Capricornio. Sólo con X en Aries tenemos al mismo tiempo una órbita superior a la de Plutón y un fuerte aspecto de tensión también con él. Las consideraciones que apoyan esta hipótesis son muchas. Nos limitamos a las principales.

Sobre todo, X en Aries está en caída: es por lo tanto muy débil, está bajo el yugo del dominio de Marte, subyaciendo al imperio de su opuesto.
Plutón en cambio está en Cáncer, signo per se "neutro" para este planeta. Pero, bien mirado, tan neutro no es. Cáncer para Plutón no es ni domicilio, ni exaltación, ni exilio, ni caída. Sin embargo hace trígono a Escorpio y aloja la exaltación B de Mercurio, aliado de Plutón, ya esté en Géminis o en Escorpio.
Plutón Aries estaría penalizado por posición, pero las irreflexivas guerras de Aries están decididas y dirigidas por intereses económicos/comerciales y políticos que se encuentran perfectamente representados por Plutón en Géminis y por Plutón en Escorpio.

Además:
Si nuestras Hipótesis sobre X no van erradas, la cuadratura con Plutón de 1914 no es novedad, es más, se presenta como la fase conclusiva de un proceso iniciado a finales del 1700, cuando Plutón estaba al final de Acuario y X al final de Escorpio. De nuevo: Plutón campando a sus anchas y X penalizada. Sin entrar en detalles, podemos decir que con final del 1700 se abren las puertas a la era moderna y se desarrollan eventos que cambian la historia del mundo. Desde la revolución francesa a la americana, o a la industrial, el precio que hubo que pagar fue en lágrimas y sangre y toda la historia del 1800 nos lo confirma. En 1914, la cuadratura se hace más exacta que nunca y se abre la última fase, larga y definitiva, al menos hasta el próximo aspecto negativo.

Consideremos ahora otras características de la Primera Guerra Mundial.
Partamos del nombre: igual deliro pero me parece que tanto "primera" cuanto "guerra" bien se ciñen a la simbología ariana, mientras mundial si correlaciona con X. Si X es la gran diosa madre, inmenso útero de la naturaleza viviente (como dice Lisa en la Introducción), entonces X es el mundo, la tierra, así como se ha establecido. Lo que hayamos hecho con ella es otra historia. En la Primera Guerra Mundial la tierra, con la t minúscula y entendida como material sobre que posamos los pies, es agredida como nunca antes había sucedido.
Ya desde otoño de 1914 todo suelo europeo es excavado y removido por miles de kilómetros de trincheras. Los ejércitos se esconden en el interior de la tierra misma, excavan fosas para resguardarse y para impedir el avance enemigo. En pocas semanas, Europa entera se llena de estas macabras estrías. A esta violación, se añade la de los obuses y las bombas que destruían grandes porciones de territorio y transformaban países y ciudades, bosques, campos fértiles, dehesas y colinas en desolados paisajes lunares, marcados por enormes cráteres y cubiertos por montañas de escombros.

Las relaciones entre Marte-ejército, Plutón-subsuelo y X-tierra son evidentes. Tan evidente como que a través de la destrucción del territorio/ naturaleza X se cumple la supremacía de Plutón/muerte. Un elemento macabro más es que la tierra violada estaba por así decir "fecundada" o, si preferimos, abonada por la sangre de los muertos y los heridos. Al modo de Plutón, una vez más desde la muerte se ponían las bases para las nuevas vidas.

Otro elemento interesante, también a primera vista extravagante, es el rol asumido por el alambre de espinos. Durante esta guerra fueron puestas a prueba nuevas y terribles armas pero ninguna causó tantas victimas como el alambre de espinos.

Las trincheras se protegían con alambradas de espino. Para atravesarlas, las primeras filas de los soldados atacantes se lanzaban contra ellas provistos de tenazas, pero, mucho antes de conseguir abrir el cerco, caían acribillados por el fuego cruzado de las ametralladoras situadas a ambos lados de la alambrada.

El alambre de espino nos hace inmediatamente pensar en el recinto/Tauro y por lo tanto en X. Pero los recintos de Tauro son de mera demarcación territorial, pueden estar hechos de madera o de otro material, pero no contienen en sí mismos la voluntad de herir que caracteriza a estas alambradas. Me parece que este nexo entre delimitación del territorio y voluntad de ofender (de manera taimada y bien lo sabe cualquiera que haya probado a atravesar una alambrada de espinos aun sin ametralladora a los lados) cuadra muy bien con una X en Aries, marcianizada y plutonizada y por lo tanto privada de sus características basilares de disponibilidad y acogida.
No se puede aquí hacer hincapié en cada dato que pueda estimular más correspondencias, analogías o reflexiones, nos hemos limitado a mirar por encima. Sin embargo, de ningún modo se puede pasar por alto lo que sucedió con las mujeres en aquellos años de la Primera Guerra Mundial.

Las mujeres han sido siempre el eje sostenedor del sistema productivo, pero su rol no se ha reconocido jamás, su trabajo, incluso en la industria o en la minería, siempre ha sido considerado como un rol de servicio. En realidad, el trabajo desempeñado por las mujeres era substancial y, de hecho, a menudo, era más duro que de los varones, pero se veía oscurecido, negado y privado de dignidad, tanto en la legislación, como en la mentalidad general de la época.

Desde 1914 a 1918, la llamada al frente de un enorme número de hombres, jóvenes y válidos, creó un agujero tan inmenso en el sistema productivo, que estuvo a punto de desplomarse. No hubo más remedio que llamar a las mujeres para cubrir esos mismos puestos y, oh sorpresa, fueron tan capaces de desempeñarse como los varones a los que habían sustituido.


Fue una verdadera revolución; por primera vez, se vieron mujeres ante el torno y en prensa, pero también hubo mujeres fontaneras, electricistas, conduciendo tranvías, trenes... Fueron además constituidos los primeros cuerpos de Policía Femenina y se produjeron los primeros reemplazos militares femeninos. Mi viejo libro de historia dice "bajo el apremio de los acontecimientos y bajo la urgencia de las necesidades más vitales, la sociedad descubrió a la mujer fuera de las paredes domésticas". ¿Qué más se podría decir de una X en Aries en cuadratura a Cáncer?

Otro dato que no se puede obviar es la crisis demográfica que golpeó a todos los países que habían participado en la guerra: los caídos en el frente tenían entre 20 y 40 años, los hijos que habrían podido traer al mundo nunca vieron la luz. Tampoco aquí la cuadratura entre X y Plutón parece causal.

Vayamos más allá, planeando muy veloz y superficialmente sobre los acontecimientos: si X estaba a 0º de Aries, grado más, grado menos, en 1914 y si se mueve a la velocidad media de un grado al año, consiguientemente, dado el tránsito tan lento de Plutón en Cáncer, la cuadratura entre X y Plutón se mantuvo hasta verano de 1943. En esos treinta años, pasa de todo y este es un todo que reconduce de un modo u otro a la muerte. Desde la revolución rusa que nace como una gran esperanza y produce millones de muertos a la afirmación del fascismo y nazismo en Italia, Alemania, Japón, que llevarán a la Segunda Guerra Mundial y al holocausto. Éstas son las realidades más clamorosas y más cercanas a nosotros. Pero no se deben olvidar el surgimiento del fascismo en España y la guerra civil consiguiente; la guerra entre China y Japón y la guerra civil en China; la revuelta del pueblo indio contra el gobierno inglés que dominaba el país, revuelta que, a pesar de Ghandi, se trasformó en guerra y tuvo altísimos costes humanos; nacimiento y desarrollo de la revuelta en Irlanda también contra los ingleses, por no hablar de toda una serie de sangrientos eventos desperdigados por el mundo.

En 1943, X se prepara a salir de Aries, Plutón viaja ya entre los 4° y los 8° de Leo. La cuadratura va soltándose, dependiendo siempre de los bucles de X.

1943 es un año importantísimo para la guerra y para la historia que le espera a la humanidad. Hasta principios de aquel año, el ejército alemán parecía invencible, pero a partir de los primeros meses de 1943 las cosas cambiaron. La heroica resistencia de los habitantes de Stalingrado consiguió, en febrero de 1943, la capitulación y la pérdida de la vigorosa iniciativa alemana en la guerra. Este hecho marcó el final del predominio de las potencias del eje.

En el Océano Pacífico, los americanos estaban desmantelando el avance japonés. La conquista de la isla de Guadalcanal, en febrero de 1943, abrió el control del océanos a los barcos y tropas USA.

En el Norte de África, la batalla de Alamein (octubre 1942) da la victoria de las tropas británicas sobre los alemanes e italianos, de allí parte la conquista por parte de los aliados de todo el norte africano, conquista que se completa en mayo de 1943 y que culmina con el desembarco anglo-americano en Sicilia.

A primeros de julio, los aliados ponen pie sobre suelo italiano. El 25 de julio, el gobierno fascista viene depuesto y Mussolini es arrestado. El 8 de septiembre, Italia proclama el armisticio y sale oficialmente del conflicto.

Para la Alemania de Hitler es el principio del desastre; para los aliados el principio del triunfo; para el mundo entero es un año que señala el límite entre la barbarie y la civilización.

El final del conflicto (y consideramos aquí el 7 de mayo de 1945, día en que los aliados entran en Berlín y Hitler se suicida en su bunker) ve a Plutón sobre los 8° de Leo y X a 1 o 2° grados de Tauro. La cuadratura en sí se ha soltado, pero podemos pensar en algún tipo de "coletazo". La bomba de Hiroshima podría ser perfectamente ese esperado coletazo.

En cada caso, desde 1944/45, X transitaría por Tauro y ahí debió quedarse hasta al 1974/75. En el mismo periodo, Plutón transita por Leo, después por Virgo y finalmente por Libra. En ningún momento se establecerían aspectos negativos o de tensión entre los dos planetas.

Estos años son los años de la reconstrucción, del boom demográfico, del boom económico y de la guerra fría.

Continuamos pues sobre el tema de la guerra, que ahora es "fría". Hasta 1958/59, X en Tauro y Plutón en Leo están esquemáticamente en cuadratura, pero sin llegar a formar una cuadratura efectiva. La tensión por lo tanto subsiste, el mundo está pendiendo de un hilo. ¿Se trata de la energía de la cuadratura que acaba de disolverse? ¿o más bien de la energía de una X que entra en Tauro reencontrándose con su domicilio tras 120/150 años ?

Cierto es que X en Tauro puede ser extremamente explícita si pensamos que la guerra fría está definida por la subdivisión del mundo en dos bloques específicos, o territorios de influencia bien definidos: los USA por una parte, la URRS por otra. Los dos se enfrentan como dos perros de pelea y ponen en movimiento toda una serie de maniobras escudándose en los respectivos servicios y contraservicios secretos para controlarse uno al otro. Los servicios y contraservicios secretos aprovechan para aliarse con uno u otro grupo de poder y hacerse con su espacio de maniobra y lucro (¿cómo no pensar en Escorpio que se opone a Tauro y cuadra a Leo?). Pero a la vista de los hechos, al modo de Tauro y también al de Leo (que es arrogante, pero no agresivo y sobre todo es muy muy perezoso), hasta que uno de los dos no llegue a amenazar seriamente al otro, los conflictos se dejan pasar. La bomba pende sobre la cabeza de todos, pero no explota.
Mientras tanto, la Europa (esencialmente Tauro/Virgo) arrasada por la guerra se reconstruye; con grandes esfuerzos ya se van perfilando las nuevas vías a un nuevo desarrollo. Lo mismo sucede en Japón que según Lisa se coloca bajo signo del Capricornio: X en Tauro?
El caso de Italia, dada su subdivisión entre norte-centro/Tauro y sur Escorpio es interesante. Tauro debe sufrir la cuadratura de Plutón, pero se refuerza por la presencia de X, mientras Escorpio sufre contemporáneamente la oposición de X y la cuadratura de Plutón. El resultado es que el norte, y en parte el centro, se reconstruye, pero siempre a costa del sur, que se estanca una condición medieval.
Añadimos que en los diez/quince años siguientes al final de la Segunda Guerra Mundial, contrariamente a cuanto sucedió inmediatamente después de la Primera, se asiste a un incremento demográfico vertiginoso: el llamado baby boom.
¿Qué sucede con Plutón en Leo y X en Tauro?
Se necesitaría seguir examinando otra serie de aspectos y de eventos menos evidentes pero no menos significativos. Habría que ver el tránsito de Plutón en Virgo con X aún en Tauro y después Plutón en Libra, Escorpio y Sagitario con X en Géminis, pero… ya avisé que estas líneas pretendían ser solo un breve resumen...


 

 
     
 
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